¿Te Quejas por lo que ganas?

Siempre que hay problemas, el trabajador puede quejarse del empresario.

Entre jefes gandallas, teorías de conspiración y sociedades que tratan de conquistar el mundo, hay una razón mucho más simple, tan sencilla que nadie la ve: el riesgo.

El trabajador nunca se arriesga. Mientras mantenga el empleo tiene un contrato legal donde la empresa está obligada a pagarle una cantidad de dinero cada mes y darle las prestaciones de ley. No importa que tan mal estén las cosas, el trabajador siempre tiene el derecho a cobrar.

El empresario está en otra situación: no gana por trabajar, gana por vender. Para que la empresa siga a flote tiene que vender sus productos o servicios; si no, a ver de dónde saca dinero para mantenerse en operación y que no la embarguen.

Por si fuera poco, la empresa también corre con todos los riesgos legales de operar. Cuando hay algún problema la responsable es la empresa y es quién responde a quejas, demandas, multas y maldiciones.
El trabajador solo tiene que presentarse a trabajar y cumplir con sus funciones para recibir dinero. La empresa no tiene otra más que pagarle, aún cuando no haya vendido nada, estemos en crisis o llegue el 2012 y se acabe el mundo.

El empresario vive siempre en el riesgo; el trabajador solo tiene que presentarse a trabajar, mientras conserve el empleo. Los empleos arriesgados son los que más pagan porque muchos se mueren haciéndolos. Un empresario siempre vive en el riesgo, así que es justo que le paguen por eso. Si hay la posibilidad de perder, quiero ganar y ganar mucho.

Cuando te estés quejando, mejor pregúntate que tanto te arriesgas. Si tu única preocupación es perder tu empleo, no estás corriendo riesgos, así que confórmate con tu trabajo.

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